
Las menorquinas de piel son uno de esos pares que, si aciertas, acaban acompañándote varios veranos seguidos. Pero para acertar hay que fijarse en algo más que el color. En Calçats Bertrán, con más de un siglo seleccionando calzado en Vilafranca del Penedès, te contamos en qué fijarte antes de comprar.
Piel de verdad, no sintética
La primera diferencia que vas a notar entre una menorquina barata y una de calidad es el material: la piel auténtica se adapta a la forma del pie con el uso, transpira y envejece bien (coge un aspecto más bonito con el tiempo). La sintética no transpira, no cede y con el calor del verano se nota mucho más. Nuestras menorquinas de piel ATXA están hechas con piel real, disponibles en varios colores.
La sujeción del talón
Una buena menorquina tiene una tira trasera que sujeta bien el talón sin clavarse. Si notas que la tira es demasiado rígida nada más probarla, es probable que te haga daño con el uso — la piel de calidad suele ceder un poco en los primeros usos, pero no debería doler desde el primer minuto.
Suela: cosida o pegada
Las menorquinas tradicionales llevan la suela cosida, no solo pegada, lo que las hace más resistentes y reparables con el tiempo. Es uno de los detalles que separa una menorquina que dura varios veranos de una que se despega a la primera mojadura.
¿Qué color elegir?
Si es tu primer par, el negro o el marrón son las opciones más versátiles — combinan con prácticamente todo y no pasan de moda de una temporada a otra. Si ya tienes un par básico, anímate con un color de temporada.
Si tienes dudas sobre tallas o quieres ver los colores disponibles en persona, ven a la tienda de Vilafranca del Penedès o escríbenos por WhatsApp. Puedes ver toda nuestra selección de menorquinas aquí.
¿Y si lo ves en persona?
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